Patrones desestructurados e incompletos en la última jornada de Cibeles

Madrid, 22 sep (EFE).- Patrones desestructurados, prendas incompletas y líneas fluidas, trabajados sobre tejidos como el elastán, la viscosa, el acetato o el "plexiglás", teñidos con luminosos colores son algunas de las tendencias que se han visto en los desfiles de la última mañana de Cibeles.

Cibeles Madrid Fashion Week
David Delfín - PV 2011

Corta y atractiva ha sido la colección de David Delfín, que con tan sólo veintinueve salidas, bañadas en blanco, negro y azul eléctrico, ha ofrecido un maravilloso concierto de prendas desestructuradas y originales patrones sobre tejidos como el nailon, el acetato, la poliamida o elastán.

Cintas de protección, elementos de andamiaje y arneses de plástico han sido el hilo conductor de "Tautología", una colección que nació con la intención "de expresar un mismo pensamiento de forma diferente", dijo David Delfín.

El malagueño ha subido a la pasarela prendas incompletas, que en ocasiones se convertían en accesorios de otros diseños que unió, separó, desplazó e injertó con correajes propios de los andamios, teñidos en tonos ácidos y flúor como el naranja o el amarillo limón.

Sobre unos tacones de no menos de veinte centímetros, firmados por Chrsitian Louboutin, las modelos han exhibido vestidos con exquisitas y sensuales aperturas, esmóquines impecables y camisas inmaculadas, pieza una y otra vez reinterpretada por el diseñador, que a día de hoy es un icono en su firma. El desfile lo abrió y cerró su modelo fetiche, Bimba Bosé.

Juanjo Oliva, que este año celebra su décimo aniversario como diseñador, ha llevado a Cibeles "One in Other", una colección basada en el modelaje más que en el simple patrón, en la que el noventa por ciento de todas las creaciones eran sus clásicos vestidos vaporosos.

Con esta propuesta, el diseñador madrileño ha querido recoger "el espíritu de la firma" y ha presentado piezas ligeras con siluetas fluidas, sexy y muy femeninas, que, algunas de ellas, se adornaban con lazos de plexiglás.

Una divertida y colorista colección, en la que el manido negro ha sido sustituido por un potente verde pradera y un naranja intenso, que compartieron escenario con azules, amarillos, rosas, rojos, todos muy luminosos y veraniegos.

Inspirada en los tejidos de un hogar con sabor a campo, Kina Fernández, encargada de abrir la última jornada de Cibeles Madrid Fashion Week, ha presentado una colección con la estética de los años 50, donde el busto adquirió protagonismo y la cintura de avispa se encargó de reclamar las eclipsadas curvas de la mujer.

Popelines, organzas o algodones rústicos estampados con rayas anchas y estrechas, cuadros y discretos motivos vegetales, propios de la decoración del hogar, Kina Fernández junto a su hija, María, han convertido cortinas y manteles en faldas y vestidos de cintura ceñida y grandes pliegues que adornaron con volantes.

A lo largo de las 60 salidas, se vieron prendas más "casual" como minishorts, camisas, bañadores, monos cortos, así como pantalones de talle alto, pitillos y tobilleros, que combinó con coquetas blusas. Para las chaquetas, madre e hija han escogido líneas simples que cedían el protagonismo a la riqueza y suntuosidad de los tejidos.

Riqueza que también han trasladado a unos sofisticados y femeninos vestidos de cóctel y fiestas, adornados con pasamanerías y cuentas de cristal,muy del gusto de mujeres rusas y kuwaitíes de alto poder adquisitivo, clientas a las que la diseñadora "sirve por internet", según explicó a EFE.

Como si de una auténtica fiebre se tratara, el oro ha sido el color dominante, aunque también hubo sitio para el beige, el avellana y el negro, tonos que refrescó con notas de rosa fresa y un azul eléctrico.

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